sábado, 4 de septiembre de 2010

“SOFISMAS SUPERFICIALES Y SIMPLISTAS”

Roberto Cachanosky, respuesta dada a la nota publicada el 3/09/10 en La Nación, con el título: “Papel Prensa: el problema es que la gente no demanda los medios kirchneristas”
Señor Cachanosky, usted es conciente que ha escrito una nota tendenciosa y falta de verdad. Ese afán de contraponer de un modo constante la importación de papel a la eficiente producción del mismo es una falacia; más aún cuando se apoya en prohibir aranceles. Parece tomar la economía con una concepción estática y supone inmodificables los rubros de la macroeconomía, esencialmente los concernientes a la balanza comercial. Para que la creación de Papel Prensa tenga sentido, hay que remontarse a los años de su creación, donde la importación de papel para diarios representaba un gravoso rubro en la balanza comercial por entonces con alto déficit. Hoy gozamos de una balanza superavitaria debido a la aparición, no presumible, de una fuerte demanda asiática de productos primarios, pero nadie puede asegurar que ésa sea una realidad eterna. Todo es importable, también los coches, pero es preciso contar con la posición externa que lo posibilite.
Debo hacerle algunas consideraciones adicionales:1) Si el papel es tan accesible, porque Clarín y Nación no devuelven Papel Prensa al Estado, siendo esto lo que correspondería, ya que el Estado fue un aportante sustantivo de capital, que han explotado la empresa a su solo beneficio, con un criterio mezquino, discriminador y abusivo: 2) Los que estuvieron y están en juego no fueron solamente los que el autor llama diarios K; existe abundante bibliografía y documentación, probatoria del ejercicio persecutorio con que se impidió el surgimiento de otros periódicos: 3) Más allá del tema Papel Prensa, cuya conducta tanto en la relación de inicio como en el cumplimiento posterior de su objetivo, lo decidirá la Justicia, nadie niega la eficiencia de Clarín y L.Nación.
 Debo explicar, que alcanzada la autosuficiencia de los socios de Papel Prensa, se instituyó un gravamen a la importación de papel, carga que, adicionada al precio del papel y a la conversión cambiaria reinante, llevaron a los periódicos de la competencia a su asfixia o reducir la calidad o amplitud de su vocación de informar. Aquí se advierten dos ejemplos de que la nota de Cachanosky no agota el tema:1) A la ley que prohiba recargos se la deroga con otra que decida instruirlos; 2) La fluctuación cambiaria puede desmadrar cualquier proyecto.

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