martes, 15 de septiembre de 2009

"MARADONA D.T."




Diego Maradona tiene el pleno derecho de de dirigir la selección nacional, ganar o perder la clasificación para el el mundial de futbol, y lograr, en su caso, cualquiera de los resultados posibles en esa magna contienda.

Esto es así por que ha sido designado para ello por quienes tienen las facultades de ameritar antecedentes, personalidad, experiencia deportiva y vital para el ejercicio de esa función. Decimos esto porque recientemente se ha escuchado de labios de uno de los más recalcitrantes opinólogos de la derecha argentina, uno de aquellos que ya merecen la tacha de inmorales por su inveterada posición contraria a cualquier ideología orientada a la reivindicación, siquiera parcial, de los más desposeídos, expresar que Maradona estaba inhabilitado para ejercer ese cometido por no se Director Técnico, a pesar de reconocer en él – aspecto que le habría sido imposible negar – los atributos de un eximio jugador. Parece ignorar que la mayoría de los directores técnicos que actuaron y actúan en argentina, a cualquier nivel, presentan como principal título acreditativo de sus méritos el previo paso por el campo de juego. En la noche del Domingo último, estableció su socorrida cita a las “Vidas paralelas” de Plutarco, para compararlo con otro persona a la cual tiene particular inquina, y concluir que tanto uno como otro han llegado al pecado imperdonable de sentirse dioses, y en el caso de Maradona ejemplificado en la célebre cita de “La mano de Dios”; todas sabemos que fue una ocurrente excusa dada por Diego frente a la admisión de un hecho éticamente censurable, pero de ningún modo intentó con ello divinizar su persona. La selección está muy mal – y ya lo estaba en el período anterior, en manos de un técnico tradicional de argentina -, y sabemos que en este es un deporte de equipo, que al campo de juego salen a cumplir su oficio los jugadores en última instancia – por otra parte todos profesionales de primer nivel y de atributos indiscutidos -, de modo que en la dinámica de los resultados inciden primordialmente los desempeños de estos hombres, el mayor o menor mérito del equipo opositor, y … la gravitación de los avatares azarosos de la fortuna. No caigamos en la cobarde simplificación de la condena posterior a los resultados; tampoco en lo inverso …pero quizá ayude a ubicar nuestro ego el recordar que nuestro primer galardón mundialista se logró – en medio de circunstancias teñidas dudas y versiones aún vigentes -, mientras en los centros de exterminio se sesgaba la vida de los mártires que rindieron su vida con honor, una vida de riqueza moral a la cual jamás podrá parangonarse la del asiduo mentor de Plutarco.

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1 comentarios:

Blogger Flaco era antes... ha dicho...

En una era signada por la falta de amor hacia la camiseta, sea ésta la de un club o la de la selección, donde permanentemente jugadores y técnicos renuncian a ser parte de la Selección Argentina,cuando tendría que ser un honor estar, convendría recordar que Maradona nunca renunció a ella. Porque seguramente todo el mundo recuerda que jugó con una lesión en el tobillo izquierdo por la que tuvo que ser infiltrado y en esas condiciones entro a la cancha a enfrentar a Brasil en el mundial de Italia 90. Por citar un ejemplo. Pero me gustaría recordar que la Selección Argentina a cargo de Bilardo estuvo a punto de ser eliminada, que de Maradona se decia que despues de la quebradura de su pie no iba a poder jugar nunca mas al nivel que habia mostrado en Boca y empezaba a mostrar en el Napoli. Los mismos que hoy lo critican son los mismos de aquella época, son los mismos que se suben al carro de la victoria.
Es muy cierto el hecho de que a Maradona no le van a perdonar nunca que haya sido pobre y que no guarde ningún reparo con los alcahuetes de turno.

8 de octubre de 2009, 18:57  

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